
Situado en el sur de Transilvania,
Sibiu es una de las ciudades históricas
más bonitas y mejor conservadas de Rumanía.
Algunos datos históricos importantes:
Después de la unión de Transilvania con Rumanía, 1918, la mitad de la población de Sibiu era de origen alemana. Después de la Segunda Guerra Mundial los alemanes empezaron a irse, pero dejaron atrás una influencia arquitectural muy grande, que se ve hoy-en-día en los "ojos" de los techos de las casas.
Objetivos turísticos
La ciudad de Sibiu se divide en dos partes: la ciudad nueva y la ciudad antigua.La conexión entre las dos partes se hace a través del Puente de las Mentiras, una atracción turística llena de leyandas relacionadas con su nombre. La más famosa dice que en los viejos tiempos, los soldados citaban a las señoritas aquí, pero ellos nunca llegaban.
La gran parte de los objetivos turísticos se encuentran en la parte entigua y se sitúan en su mayoría al rededor de las tres plazas principales de la ciudad: La Plaza Grande, La Plaza Pequeña y La Plaza Huet.
La Plaza Grande era el centro de la ciudad antigua, y el edificio más importante de aquí es el Palacio Brukenthal, convertido en biblioteca y museo, donde uno puede ver objetos de arte de los más variados y famosos, que forman una de las colecciones de arte más grandes de Europa.
En la Plaza Pequeña se pueden admirar La Torre del Consejo, El Puente de las Mentiras o La Casa de las Artes, mientras que en la Plaza Huet se pueden ver La Torre de las Escaleras, El Liceo Brukenthal o La Casa Parroquial.
Otro museo importante de Sibiu es el Museo de la Civilisación Popular Tradicional ASTRA, organizado en cinco sectores temáticos, que presentan la vida en los Pueblos rumanos en todos sus aspectos: casas, ocupaciones, objetos de vestir, medios de transporte tradicionales, etc.
Los monumentos religiosos de Sibiu son otra particularidad de la ciudad por su gran variedad. Podemos encontrar aquí iglesias evangelistas, católicas, otodoxas, franciscanas e incluso una sinagoga.
Entre todas estas destaca la Iglesia Evangelista, un edificio gótico muy alto, construido entre los siglos XIV-XVI. En el interior se observan elementos representativos de escultura y pintura religiosa y un órgano muy grande, con 6000 tubos que lo convierten en el órgano eléctrico más grande del S-E de Europa. Debajo del suelo de la iglesia se encuentran tumbas de varios representantes de la sociedad a lo largo del tiempo. Las piedras funerales de todas las tumbas fueron depositadas en un cuarto especial para evitar su deterioro. Entre todas se remarcan algunos por ciertos elementos específicos que tienen. Una de etas es de Mihnea Voda, el único rumano enterrado aquí. Otra piedra interesante es la que tiene escultada una cabeza de muerto que sonrie, teniendo debajo la frase "Hoy yo, mañana tú". La más grande y la que más llama la atención es la que esta justo a la entrada y que representa al noble von Bausner con la mano tendida en tal posición que sus amigos le puedan dar la mano aun estando muerto.
Aún rodeada por las murallas y las torres antiguas, con todos sus edificios y monumentos, y sin las tiendas modernas, la ciudad de Sibiu podría dejar la impresión de una ciudad medieval en medio de la modernidad.

La dimensión europea
Sibiu fue elegido el 27 de mayo de 2004 la Capital Cultural Europea para el año 2007, gracias en parte a sus colaboraciones con las grandes ciudades europeas a lo largo del tiempo. El tema del programa Sibiu 2007 presenta el perfil multicultural de esta ciudad, teniendo como eslogan "City of culture- city of cultures". Como objetivos de este programa son el de mejorar la imagen internacional de Sibiu, el desarollo cultural, atraer turistas al nivel nacional e internacional y promovar la cooperacion al nivel europeo. Para llevar al cabo estos objetivos, se organisan cientos de eventos a lo largo del año 2007 y proyectos relativos a todos los aspectos de la cultura: música, literatura, arquitectura etc.
Para peparar todo, las autoridades mejoraron la imagen de la ciudad y construyeron más unidades de alojamiento y prepararon las calles y las instituciones para que puedan acoger a la multitud de gente que va a participar en los eventos y que ya empezó a venir aquí desde el primer día en que Rumanía entró en la U.E., con el orgullo de tener la capital cultural de 2007.